El otoño es temporada de disfraces, y en Ravensburger Spieleland los fantasmas se instalan durante las últimas semanas del año. El parque familiar de Ravensburger junto al lago de Constanza, en el sur de Alemania, ha presentado su programa de Halloween: desde el 26 de octubre hasta el final de la temporada, las familias pueden visitar una casa encantada, tallar calabazas y decorar Lebkuchen, el pan de especias típico alemán. Durante dos tardes, una parte del parque abre también cuando ya ha oscurecido.
Una casa encantada con seis salas
El centro de la diversión terrorífica es la zona temática «Grüne Oase», el Oasis Verde. Su casa encantada tiene seis salas distintas con un rally de acertijos y muchos pequeños sustos que hasta los más pequeños pueden disfrutar. Con un suplemento, los niños pueden además tallar fantasmas de calabaza y pintar Lebkuchen, manualidades de otoño que acaban en la ventana de casa.

Dos tardes con luz mística
El 29 y el 30 de octubre de 2026, el Oasis Verde cambia de aspecto. La zona se ilumina y abre hasta las 18:00. Atracciones seleccionadas como el paseo en tractor y la pista de ponis se envuelven en una luz mística, igual que la zona de entrada y la casa encantada. A las 17:15 empieza una disco infantil con mucho ambiente de monstruos.
Dos extras hacen especial este año: el BRIO Express da una vuelta por el parque en la oscuridad, y Scotland Yard, que Ravensburger presenta como novedad mundial, abre para los visitantes del parque.
Pase de temporada 2027 a precio reducido
Las familias que ya saben que volverán el próximo año pueden adelantarse. Del 23 de octubre al 1 de noviembre de 2026, el pase de temporada 2027 cuesta 103 euros por persona. Permite visitar las más de 70 atracciones todos los días de apertura que se quiera durante la próxima temporada e incluye otras ventajas para los titulares. Se puede comprar en el parque o en línea.
El parque en cifras
Ravensburger Spieleland abrió en 1998 y se basa en un concepto participativo para niños de dos a doce años, que descubren, aprenden y juegan junto a sus padres. Cada año, 460.000 visitantes acuden a las más de 70 atracciones repartidas en ocho mundos temáticos. Desde 2016 también se puede dormir allí: el pueblo vacacional del propio parque cuenta con 40 casas de vacaciones, diez casitas de estilo sueco y el tren BRIO con 20 vagones dormitorio. A ello se suman 40 plazas para caravanas y, en los meses de verano, 24 parcelas para tiendas de campaña.
Nuestra valoración
Para las familias que viven en el sur de Alemania, en Austria o en Suiza, o que pasan el otoño por la zona, las semanas de Halloween son una buena excusa para una última excursión antes del cierre de temporada. Las dos tardes iluminadas son lo más emocionante para los niños que rara vez salen cuando ya es de noche, y el pase más barato compensa a quienes ya tienen el parque en la lista del próximo año.


